Con perplejidad escucho a los líderes de las democracias occidentales proponer un incremento de los presupuestos de los gastos militares. De nuevo la historia se repite. Siempre hay una nueva excusa para armarse más y más, desde la guerra fría, la guerra al terror y ahora Putin. La reacción militarista al militarismo de la otra parte. Así que “los otros” tendrán la excusa, la misma, para proseguir la carrera de armamentos.

Gastos militares por regiones en el periodo 1988-2020
Los países con mayor gasto militar
Fuente: SIPRI

Me pregunto si, “ellos y nosotros”, no tenemos ya suficientes armas como para destruirnos mutuamente varias veces. No llego a comprender tanto despropósito guerrero, ¿o sí? Claro, si pienso en los enormes beneficios que unos pocos obtienen a costa del sufrimiento de tantos seres humanos. ¿Piensan estos líderes aguerridos en la seguridad humana o solo en la militar?

Los mayores exportadores de armas según el SIPRI

No seré yo quien discuta la legítima defensa contra una agresión como la sufrida por el pueblo ucraniano. Sin embargo, el seguir alimentando el conflicto, la guerra, sólo conduce a provocar más violencia, más destrucción, más víctimas inocentes (creo que la mayoría de las víctimas son inocentes) y finalmente más odio, un odio muy difícil de borrar de los sufridores de la contienda, un odio que puede llevar en el futuro a otros conflictos.

Seguramente, la paz fue posible antes de la invasión militar rusa a Ucrania, y la paz es posible ahora. No hay otra solución. Las soluciones al conflicto de Ucrania (artículo escrito días antes de la invasión rusa de Ucrania). No hay otra solución que el diálogo (al escribir estas líneas hoy siento alegría de que se puede llegar a un acuerdo negociado). Las soluciones a la guerra en Ucrania no pasan por el militarismo, Putin y los pútines, hay que desarmarlos con la convicción democrática de que las personas libres acaban triunfando. La libertad no casa con el militarismo.

Por eso, la tentación militarista también debe revisarse en el occidente democrático. Como también debe revisarse el concepto estratégico de la OTAN, de modo que se contemple una aproximación amistosa a los considerados como amenaza. Conviene recordar que esta “utopía” se ha logrado en Europa a través de la Unión Europea (UE). Unos soñadores iluminados consiguieron que enemigos irreconciliables disfrutaran de paz, prosperidad y bienestar como nunca en la historia se había logrado.

La paz es posible. El punto de partida debe ser el alto el fuego y la retirada de la ocupación militar rusa de Ucrania, Putin debe parar su agresión militar a Ucrania. Luego, vendrá la declaración de Ucrania como Estado neutral protegido. Después la UE y Rusia colaborarán para el desarrollo económico de Ucrania, respetando siempre su soberanía. Finalmente, Europa y la UE, deberán tratar a Rusia con respeto (Rusia no es sólo Putin), y como un socio comercial de vital importancia.

La senda militarista, históricamente, ha conducido a guerras cada vez de mayores proporciones de destrucción. El diálogo con dignidad es el camino hacia la paz.

Javier Jiménez Olmos

17 de marzo de 2022

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